Cerro Alto #39, Puertas del Sur, Maule

sobre
Nuestra Coctelería
Madre: La historia comienza con mi abuela, ella vivía en el campo y era conocida por vender cosas dulces y saladas como empanadas, alfajores, empanadillas, mote con huesillo entre otros; ella cocinaba de todo y luego iba al sector donde hacían misas y misiones y ahí vendía todos sus productos, siempre le iba muy bien, ya que todos la conocían y sabían que sus productos era de calidad. Yo era niña cuando mi abuela hacia todo esto y siempre me gusto, iba viendo como ella cocinada y luego practicaba. Cuando ya estaba un poco más grande, fui la única de mis 8 hermanos en seguir el camino de la cocina, empecé a vender cositas por aquí y por allá hasta que un día un banquetero (amigo del matrimonio de mi familia) me hablo y me dijo que necesitaba una maestra de cocina para un evento y que yo era la más adecuada. Sin tener mucha experiencia en esto de coctelera, estaba algo dudosa pero acepte. Luego de realizar el evento, comencé a trabajar en un rancho folclórico y ahí me empezaron a llamar de distintas partes diciendo que les gustaba mucho como trabajaba y que si podía ser maestra de cocina de tal evento. Fue así como me empezó a ir bien en esto de coctelería y además por un tema de generar ingresos para ayudar a mantener a mi familia es que decidí trabajar con mi marido y mi hija, hacíamos eventos y los atendíamos, ya todos nos conocían como “Los Bertoni”.
Hija: Como familia venimos trabajando hace 20 años, sin embargo, la historia nos cambió hace 3 años atrás cuando fallece mi padre y mi madre se enferma, todo fue muy drástico. No obstante, mi padre antes de fallecer me pide que siga con la tradición y vendiendo empanadas, debido a que gracias a eso nunca pasaría necesidades. Así fue como me atreví a seguir y comencé a vender empanadas a mis vecinos, el primer fin de semana me habían pedido 24 y termine vendiendo 100, entonces comencé a vender todos los fin de semana a negocios y por el boca a boca es que me hacían pedidos de empanadas, canapés, dobladas, ceviche y diferentes productos de coctelería, de lo que me pedían les hacía, aunque no supiera nunca dije que no, de alguna u otra forma me las arreglaba para entregar los pedidos y siempre quedaban muy conformes con el sabor y la calidad. A futuro nos gustaría mantener el prestigio y la calidad de todos nuestros productos como lo hemos hecho hasta ahora, además de que sean conocidos y que lleguen a cualquier lugar.
